Cientos de parejas aguardan su turno. Da gusto verlas porque no son comunes. Es evidente que se aman. Y no porque vayan de la mano o se miren con ternura, sino porque sería absurdo estar de pie tantas horas si no portasen las pruebas que lo acreditan. El letrero, donde inicia la fila, anuncia: "Pagamos 20 gramos de oro por mariposa".
Se sabe que el método es indoloro y que cada estómago enamorado alberga entre 10 y 15 especímenes. Además, el intervenido puede generar nuevas mariposas al cabo de una semana. Sin embargo, existe un inconveniente. Con frecuencia, sólo uno de la pareja las porta, demostrándose que no es correspondido. El drama es inevitable.
Los detractores del doctor Lorca, inventor del Lepidopmac (aparato para cazarlas), lo tildan de "anti-romántico". Unos, por ponerle precios a los sentimientos más nobles. Otros, por llevar al abismo a tantas parejas correctamente constituidas. Ni los oyes, no hay tiempo. Su amada aguarda la sentencia. Cuando el número de mariposas iguale al de personas, Lorca las soltará. Confía en que nadie querrá sostener un fusil.
Hola, Leo.
ResponderEliminarQué bien que no te haya sido indiferente esta historia de NoCuentos (escrita por Rafael R. Valcárcel) y que la hayas publicado en tu página, que es diferente y transparente. ¡Felicidades por tu blog!
Un saludo.
Sofía Cusy.
(webmaster de NoCuentos)