Cuando naces, todos a tu alrededor sonríen orgullosos, orgullosos de ti, de tu vida. Tú en cambio echas a llorar mientras ellos te contemplan, felices y sonrientes.
Ahora aprende a vivir la vida, pero de tal forma que no te acuerde ni de la mitad de momentos que te dejaron sin aliento. Aprende a ser feliz y a hacer felices a los que te rodean. Aprende todo esto, porque debes conseguir que el día en el que te vayas, seas tú el que sonría por la preciosa vida que has vivido y que sean los demás los que lloren, tristes, asustados y sin querer entender tu pérdida.
Porque entonces, sólo entonces, sabrás que todos los días grises, que todos los malos momentos, que todo, absolutamente todo, valió la pena. Porque lo que más vale la pena es el hacerte querer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario